Presupuesto para estudiantes: cómo sobrevivir con poco dinero y vivir bien

Ser estudiante y tener poco dinero suele ir de la mano. Entre materiales, transporte, comidas, ocio y gastos inesperados, el dinero desaparece antes de que te des cuenta. La buena noticia es que no necesitas ganar más para vivir mejor: necesitas aprender a organizarte.

Un buen presupuesto estudiantil no consiste en recortar todo lo divertido, sino en saber cuánto puedes gastar, cómo evitar fugas de dinero y cómo hacer que tu dinero dure más. En esta guía aprenderás cómo crear un presupuesto práctico, sencillo y adaptado al estilo de vida de cualquier estudiante.


1. Entiende tu realidad financiera (antes de intentar ahorrar)

El primer paso para sobrevivir con poco dinero es saber cuánto dinero tienes y cuánto gastas realmente. Suena obvio, pero la mayoría de estudiantes cometen estos errores:

  • No saben cuánto gastan en café, snacks o comidas fuera.
  • Subestiman lo que les cuestan las fiestas y salidas.
  • Creen que “ahorran” solo por no comprar algo grande.
  • No tienen una visión real del mes.

Para empezar, haz esto durante 7 días:

  1. Anota absolutamente todo lo que gastes.
  2. Agrupa los gastos por categorías: comida, ocio, transporte, universidad, extras.
  3. Calcula un promedio mensual.

Este ejercicio te mostrará dónde se va realmente el dinero. Y ahí empieza el ahorro verdadero.

Ahorro de economía financiera y concepto de vivienda cerca del hombre con  calculadora contando dinero y tomando notas en casa | Foto Premium

2. Crea un presupuesto simple con la regla 50/30/20 (versión estudiante)

La famosa regla 50/30/20 se puede adaptar perfectamente a estudiantes con poco dinero.

✔ 50% Necesidades

Incluye:

  • Comida básica
  • Transporte
  • Materiales
  • Teléfono
  • Internet
  • Artículos esenciales

✔ 30% Ocio y flexibles

Aquí entra:

  • Salidas
  • Compras pequeñas
  • Antojos
  • Cafés
  • Aplicaciones no esenciales

✔ 20% Ahorro y emergencias

Incluso como estudiante, tienes que ahorrar. No importa si son 10€, 20€ o 50€ al mes. Lo importante es crear el hábito.

Si tu ingreso es muy bajo, ajusta la fórmula a un 60/30/10 o 70/20/10. Lo importante es que haya una parte fija para ahorro.


3. Aprovecha todos los descuentos y beneficios estudiantiles

Una de las mejores ventajas de ser estudiante es que casi todo tiene descuento. Si no los aprovechas, estás tirando dinero.

Descuentos más comunes:

  • Transporte público
  • Cine
  • Museos
  • Restaurantes
  • Software (Adobe, Microsoft, Spotify, etc.)
  • Tiendas de ropa
  • Tecnología
  • Gimnasios
  • Comida rápida

Haz una lista de los descuentos que existen en tu ciudad y crea una carpeta con tarjetas, documentos o apps necesarias para usarlos. Es dinero que ahorras sin esfuerzo.


4. Controla los “gastos hormiga” (los que te dejan pobre sin darte cuenta)

Los estudiantes pierden muchísimo dinero en pequeñas compras diarias:

  • Cafés de 2 €
  • Snacks de máquinas
  • Agua embotellada
  • Picoteos entre clases
  • Apps de 1-3 €
  • Pequeñas compras impulsivas

Un ejemplo:

  • 2 € de café x 20 días = 40 € mensuales
  • Snacks de 1,50 € x 15 días = 22,50 € mensuales
  • Botellas de agua x 20 días = 15–30 € mensuales

En total, ¡casi 100 € al mes sin darte cuenta!

Trucos para eliminarlos sin sufrir:

  • Lleva una botella reutilizable.
  • Prepara snacks o sándwiches en casa.
  • Usa ofertas de cafeterías con descuento.
  • Limita los antojos a 2–3 veces por semana.

No tienes que dejar nada, solo reducirlo.


5. Cocina barato y eficiente (ahorras más de lo que crees)

La comida es uno de los mayores gastos de cualquier estudiante, especialmente si comes fuera todos los días. Cocinar en casa puede ayudarte a ahorrar entre 100 y 200 € al mes.

Trucos simples:

  • Cocina en lote para toda la semana.
  • Haz platos que rinden: pasta, arroz, tortillas, verduras con huevo.
  • Compra marca blanca.
  • Aprovecha ofertas y congela comida.
  • Haz una lista de compra antes de ir al súper.

Los platos baratos no tienen que ser aburridos: hay miles de recetas económicas que son rápidas, ricas y saludables.


6. Comparte gastos siempre que puedas

Ser estudiante significa convivir, compartir y ahorrar en grupo.

Cosas que puedes compartir:

  • Netflix, Spotify, Amazon Prime
  • Transporte en coche
  • Materiales
  • Suscripciones digitales
  • Electrónicos
  • Comida o menús
  • Libros o fotocopias

Compartir reduce tus gastos a la mitad o menos sin afectar tu vida.

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7. Usa apps de control de dinero (algunas lo hacen todo por ti)

En 2025 hay apps diseñadas específicamente para estudiantes con poco dinero. Son perfectas para controlar gastos sin complicarte.

Recomendadas:

  • Fintonic
  • Money Manager
  • Wallet
  • Revolut
  • Spendee

Estas apps:

  • Clasifican tus gastos automáticamente.
  • Te avisan cuando te pasas del presupuesto.
  • Te muestran dónde se te va el dinero.
  • Te permiten establecer objetivos de ahorro.

Es como tener un mini asesor financiero gratis.


8. Evita las compras impulsivas con la regla de los 7 días

Esta regla es simple y poderosa:

Si quieres comprar algo que no es esencial, espera 7 días.
Si después de ese tiempo todavía lo quieres, cómpralo.
Si se te olvidó o ya no te interesa, te has ahorrado dinero.

Funciona especialmente para:

  • Ropa
  • Tecnología
  • Caprichos
  • Decoración
  • Comidas fuera
  • Libros no esenciales

La mayoría de impulsos desaparecen en 48 horas.


9. Busca ingresos extra compatibles con tu horario

Si aún con presupuesto ajustado sigues justo de dinero, puedes añadir pequeñas fuentes de ingreso fáciles de compaginar.

Opciones reales:

  • Clases particulares
  • Trabajos de fin de semana
  • Venta de ropa que ya no usas
  • Freelance: diseño, edición, escritura
  • Encuestas pagadas
  • Prácticas remuneradas
  • Crear contenido

No necesitas un trabajo completo, solo un extra que te permita respirar a fin de mes.


10. Ten un fondo de emergencias (aunque sea pequeño)

Como estudiante, cualquier imprevisto puede arruinar tu mes:

  • Un libro urgente
  • Una reparación del móvil
  • Un transporte inesperado
  • Una matrícula adicional
  • Un gasto médico

Evita que estos problemas se conviertan en deudas teniendo un fondo de emergencias, aunque sea pequeño: con 100–200 € ya puedes tener tranquilidad.

Aporta cada mes algo, aunque sean 5–10 euros. Lo importante es la constancia.

Fondo de emergencia: así puedes crear uno (y cuánto dinero debes tener en  él) | GQ España

Conclusión: sí se puede sobrevivir con poco dinero si sabes organizarlo

Ser estudiante y tener poco dinero no es el fin del mundo. Con un presupuesto bien hecho, hábitos responsables y pequeños trucos diarios, puedes:

  • Vivir mejor
  • Evitar deudas
  • Ahorrar mes a mes
  • Aprovechar ofertas
  • Controlar tus gastos
  • Tener más libertad financiera

Empieza con lo básico: registra tus gastos, organiza tu presupuesto y elimina los gastos que no aportan nada. Luego añade pequeños trucos como cocinar más, usar apps o compartir gastos.

Tu versión futura te lo agradecerá.

Por Sergio

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